EL PROYECTO DE ANTA EDUCACIÓN EN ANTAVILLA SCHOOL
EL PROYECTO DE ANTA EDUCACIÓN EN ANTAVILLA SCHOOL DE VILLANUEVA DEL PARDILLO
Por Ángel J. Tuñón Hidalgo
La labor docente tal como se viene desarrollando desde el s. XIX en Europa y concretamente en España, cuando se nacieron los sistemas nacionales de educación, adolece de un claro individualismo. No es raro oír expresiones como “en mi clase mando yo”. El maestro cierra la puerta del aula y se convierte muchas veces en “señor feudal”, donde impone sus normas y se rige por sus “dogmas” metodológicos. Nadie, mientras los problemas no trasciendan, se va a entrometer en su trabajo. Nadie va a evaluar su trabajo ni sus métodos. El sistema educativo moderno está estructurado sobre la base del trabajo individual de los docentes y trabajar con otros colegas no forma parte de lo habitual. Apenas se da una pequeña comunicación con quien ha tenido a los mismos alumnos el curso anterior o con quien los tendrá el curso siguiente. El único contacto profesional relevante es con el director o el jefe de estudios, que no suelen entrar en cuestiones más allá de las meramente legales o disciplinarias.
La convivencia en un colegio, como ocurre en otras instituciones, genera de forma espontánea grupos de docentes por edad, por afinidad ideológica, por amistad, por reivindicaciones sociales, etc. Pero dichos grupos no suelen tener incidencia relevante en el campo de la acción docente, en la búsqueda de mejores estrategias pedagógicas. Puede observarse cómo raramente la conversación entre docentes trata sobre métodos y sí frecuentemente de cuestiones personales, dificultades, carencias salariales, asuntos sociales o políticos, o temas frívolos para la distensión.
Todos aceptamos teóricamente la importancia del trabajo en equipo para atender mejor a los alumnos y para reflexionar conjuntamente sobre la práctica docente, corrigiendo errores y aportando descubrimientos. Pero entrar en la nueva filosofía del trabajo en equipo en las escuelas y colegios, como ya se ha entrado en el mundo de la empresa, va ser muy difícil y va a exigir una intensa labor de formación que ayude a superar la costumbre individualista.
La falta de tiempo es el argumento que se exhibe como impedimento principal para el encuentro y el trabajo en equipo. En realidad la verdadera causa es la carencia de recursos económicos presupuestarios para cubrir dichos espacios. Y en efecto son barreras que obstaculizan el trabajo en equipo y la formación permanente interna del profesorado.
Sin embargo hay que insistir en que el trabajo previo consiste en superar las cotas de individualismo que persisten hoy en la labor de los docentes, de otra forma puede ocurrir que la habilitación de tiempos y presupuestos, no sirva para nada.
¿Cómo evitar que “la pescadilla se muerda la cola”?
Hay que ir resueltamente hacia un cambio de enfoque.
Hasta ahora los argumentos a favor del trabajo en equipo se han basado en razones de mejora de gestión, de eficacia y de productividad. Trabajando en equipo se evitan superposiciones y vacíos en el desarrollo curricular y en la secuenciación de contenidos, se mejora en coherencia didáctica y en intercambio de información entre los docentes, se consiguen buenos resultados en el tratamiento disciplinar e interdisciplinar, se abordan mejor los problemas comunes, etc., etc. Todo esto tiene un común denominador: MAS TRABAJO CON EL MISMO SUELDO. NUEVAS EXIGENCIAS CON LOS MISMOS BENEFICIOS. Todas las razones anteriores son válidas y necesarias, pero no entusiasman vitalmente a los educadores. No presentan un horizonte gratificante.
En cambio el planteamiento nuevo es el siguiente: Vamos a enfatizar que en la docencia hay una enorme posibilidad de gozo y satisfacción personal cuando se toma parte de un trabajo comunitario. Compartir un trabajo es poner la primera piedra del crecimiento personal de los miembros del equipo. Mejor gestión y mayor productividad son consecuencias y no razones ni motivos para el trabajo en equipo. Para que el trabajo en equipo se vea de forma natural y sea una demanda es necesario que cada educador lo perciba como “entretenido y productivo”, en ese orden. Que ni es aburrido ni es una pérdida de tiempo.
Es necesario cambiar la tradición individualista del sistema educativo por una cultura colaboradora que permita mejores relaciones pedagógicas. A diferencia de las empresas, donde las relaciones se basan en contratos, en las empresas educativas se necesitan además los compromisos. Y los compromisos se sostienen en valores compartidos.
Las reflexiones anteriormente expuestas me llevan a referirme a su aplicación práctica en el proyecto de ANTA Educación para Villanueva del Pardillo.
Tenemos todas las dificultades que aparecen en el lanzamiento de un nuevo proyecto, pero tenemos al mismo tiempo la gran ventaja de construir sin la presión de la costumbre y del “siempre se ha hecho así”.
Lo más habitual cuando alguien empieza a trabajar en la enseñanza es encontrarse con un centro que está ya en funcionamiento, con un proyecto educativo más o menos explícito, con una estructura más o menos consolidada y con unas personas que tienen asimiladas unas rutinas y un estilo de hacer las cosas. El auténtico trabajo en equipo, si es que existe, se confunde con las reuniones del claustro, de los departamentos o de los equipos docentes.
Los recién llegados tienen una alternativa: o integrarse, aún cuando no estén de acuerdo con la realidad, o intentar cambiar algunas cosas. Este segundo camino es el más difícil, pues puede chocar con la titularidad, la dirección o con los compañeros. Finalmente todos se “integran” y “disfrutan” de las bondades del sistema que adormece a todos los profesionales que son engullidos por la ley del mínimo esfuerzo.
ANTA Educación pretende lograr un cambio radical en el planteamiento anterior. Seleccionamos profesionales que quieran crear equipo y que posean un perfil y una motivación especial para la integración en el proyecto.
El EQUIPO debe ser una referencia profesional y personal.
• Permite acertar en el trabajo docente.
• Favorece la propia práctica docente.
• Orienta las decisiones personales al frente de los alumnos.
• Sirve de apoyo ante situaciones de confusión o conflicto.
El EQUIPO debe ser el ámbito para el crecimiento personal y la retroalimentación (feedback).
• La aportación de cada uno permite el despliegue de las propias capacidades.
• Estimula el deseo de socializar vivencias.
• Abre la mente a diversos puntos de vista.
• Suscita el interés por progresar y responder a nuevos retos.
• Incita sutilmente a la mejora personal y al compromiso con el grupo.
• El EQUIPO debe ser un lugar para compartir experiencias y soñar con otros. Como seres sociales tenemos necesidad de compartir lo que se vive.
• Se favorece la franqueza y la sinceridad.
• Hay facilidad para compartir experiencias.
• Se ejerce con naturalidad la capacidad de hablar, de escuchar y de ser escuchado. El equipo se convierte en plataforma para un mayor compromiso.
El EQUIPO es el espacio clave para generar un estilo educativo: toda escuela o colegio genera su propio estilo pedagógico. El talante del mismo puede surgir anárquicamente (sumando individualidades inconexas) o desde un proyecto compartido y visualizado en sus estructuras y sus prácticas. Este estilo, que no puede definirse con facilidad pero que genera identidad, solo se sostiene a lo largo del tiempo a través de una comunidad docente consciente de su naturaleza y de su misión.
En síntesis tratemos de conformar una auténtica comunidad educativa, que es algo más que un grupo de amigos, o un espacio para las reivindicaciones laborales, aunque las contempla y, que es más que un equipo de trabajo, aunque lo exige y lo alienta.
El centro ANTAVILLA SCHOOL de Villanueva del Pardillo será un proyecto con éxito en la medida en que supere el plano de simple colectivo de docentes y logre ser la comunidad de personas que se asienta en lo gratificante para el espíritu, la gratuidad de un tiempo dado a uno mismo y a los demás, la donación del propio talento en beneficio de los colegas y en momentos de esparcimiento y recreo para la mente.
ANTA Educación no es algo en lo que estamos.
ANTA Educación es eso que queremos ser.
Madrid, 1 de mayo de 2010

